a

DE ANTAÑO O EN LA ACTUALIDAD. ESTA SECCIÓN NO TIENE OTRA PRETENSIÓN QUE DESTACAR O DAR A CONOCER ALGUNA FACETA DE PERSONAS, ESO SI, RELACIONADAS CON CASTILLAZUELO.

A

CARTA A UN HERMANO QUE SE FUE.

Para mi querido hermano Luis.

 

  Mi hermano Luis ha muerto. Siento un dolor muy intenso, una punzada de hielo. Yo estoy viva. Me queda su recuerdo, que se me agranda, me quedan Bea, Miguel y Cristi.

Amaba a mi hermano y ahora necesito consuelo. Mi consuelo quiero que me lo de él, las palabras compartidas, nuestros veranos, el imaginarlo, el río, Castillazuelo......

No sé qué sentiré cuando regrese a Castillazuelo y él no esté. Ahora el pensarlo me retuerce de dolor. Para mi Luis era sobre todo verano, verano y Castillazuelo. Amaba este lugar, el río, la cervecita en el Coso con el periódico, el guiñote con los tíos, las meriendas en la terraza, el olor del verano, las excursiones, la gente de allí....son tantos los recuerdos que encierra Castillazuelo que me da miedo destaparlos y que se me desboquen y que en vez de aliviar la pena que llevo me torturen. El penúltimo verano que pasé con Luis fue en La Palma, un trozo de tierra pequeño en la inmensidad del océano, como la vida que no es más que un retazo en la inmensidad de la eternidad. Vivir es como estar en el borde de un precipicio.

Mi hermano Luis decía que la vida es un viaje que nos regalan, y que éso era ya mucho. A él lo bajaron demasiado pronto. Como quería contar, en el penúltimo verano que pasé con él, desde la distancia de miles de kilómetros, me hablaba de Castillazuelo, de sus veranos de crío, del río que entonces era río cuando sus aguas tenían vida. Me contaba a mí y a los que aquella noche le acompañábamos lo bonito que era su pueblo. Les contaba a mis amigos de allá lo que significaba el río, la vida que encerraba, su infancia y adolescencia. Ahora el río ya no es el mismo . Tenemos que recuperarlo para que los recuerdos que mi hermano Luis tenía puedan también tenerlos otras generaciones. Yo también me bañaba allí de niña, con los amigos, y ahora cuando lo veo me da tristeza. Dicen que con depuradoras se puede recuperar, que sería necesario que todos los pueblos a orillas del Vero se pusieran de acuerdo para pedir ayuda a la Diputación, a Medio Ambiente o a la quimérica Europa, no lo sé, pero yo sueño con volver a verlo lleno de críos, y sueño imaginando a Luis pescando con la mano, como aquella noche en La Palma nos contaba...

Te quiero hermano, y me va a costar mucho tenerte tan lejos.

Mari Jose.

A

CALISTRO: TE ECHAMOS DE MENOS...

Calistro: te echamos de menos. Echamos de menos tu persona irrepetible, tu humor magnífico, tus cánticos por las calles, tus jugueteos con los críos, tu saludo cordial, tu forma de tratar a los demás, tus charradas en la barbería...

Calistro, por aquí se dice que desde que estás en el Cielo las carcajadas no han cesado... Claro que a ninguno de los de Castiazuelo eso nos extraña.

Calistro, en cada uno de nosotros tienes un hueco en nuestro corazón. Tú eres irrepetible.

Desde aquí, desde castillazuelo.com sirva esto como un sincero y humilde homenaje a lo que tú fuiste: una gran persona. Y que lo sepas, te echamos de menos...

Meli Royo, ya sabes, la de Casa Olivera, te ha escrito una bonita poesía. A esas rimas, seguro, nos sumamos todos.

No lloréis por mi

pues aunque haya muerto

sentiréis mi cálida presencia

desde el cielo

y cada día al despertar

os envolverá un tupido velo

repleto de risas y abrazos.

No lloréis por mi

soy feliz donde me hallo

velo por todos vosotros

y con mi amor os acompaño

Mª Luisa

 

ENCUENTRO EN LA BARBERIA

Ha fallecido Calistro,

se cerró la Barbería.

Las calles están desiertas

al dejar de oír su voz

desde que no las transita.

Con su ausencia, en este pueblo,

hemos pasado una página.

Era un hombre peculiar,

de esos que no se dan cada día.

El humor ha sido en él innato,

un texto que ya sabía.

El era amigo de todos.

Por los mayores y críos

sentía debilidad,

los provocaba y jugaba

y con ellos competía.

Servicial y cumplidor en su trabajo.

No miraba el instante ni la hora,

ni si era fiesta aquel día.

Olvidaba otros quehaceres,

si sus clientes lo requerían.

Y mientras los afeitaba,

con voces, chanzas y gestos,

su vena de actor surgía.

Como viendo una comedia

la parroquia se reía.

Nunca se le fue la mano.

Con navajas y tijeras,

él también era un artista.

Hubo un tiempo, para los mozos,

que, los lugares de encuentro,

fueron la Plaza y la Barbería.

Allí hablaban de sus cosas,

espiaban a las mozas,

si entraban o si salían,

si iban a buscar agua,

o a llamar a alguna amiga..

Aunque un chiste estuvieran contando

detrás de ellas, muchos desaparecían

Calistro, para los mozos,

más que barbero,

era cómplice y amigo.

Su local era pequeño,

pero allí todos cabían.

Los jóvenes reían sus muchas gracias

y él como propias disfrutaba

de todas sus correrías.

Fue un personaje, un actor,

digno de aquel teatro Talía,

donde aplaudieran los éxitos

de cómicos de valía.

Por su humor o por su estilo,

pudo ir emparejado,

con Paco Martínez Soria,

con el dúo Tip y Coll,

Chiquito de la Calzada,

o Mario Moreno, “Cantinflas”.

Muchos como él ya se fueron,

juntos están allá arriba.

Se oyen voces que comentan,

que a Calistro lo han fichado

para formar compañía.

Están ensayando estreno.

Ya hay anuncios que proclaman:

Calistro el de Castiazuelo.

Título de la comedia:

“Encuentro en la Barbería”.

Desde aquí nuestro pequeño homenaje

a Calistro, al amigo y convecino,

barbero y gran humorista. 

 

         MELI.

   Castillazuelo, Mayo 2001